Política
Iglesia y Defensoría piden prudencia al Gobierno ante la tensión social
Ambas instituciones exhortaron a las autoridades a moderar su discurso tras reunirse con dirigentes campesinos. Advierten que el lenguaje oficial impacta en la convivencia democrática y el entendimiento.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
La Iglesia Católica y la Defensoría del Pueblo exhortaron este jueves a las autoridades del Estado a actuar con máxima responsabilidad y prudencia en el uso del lenguaje público. El pedido surge tras una reunión con dirigentes campesinos de La Paz, quienes mantienen movilizaciones para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz y expresaron su rechazo a las recientes declaraciones oficiales.
En un comunicado conjunto, ambas instituciones señalaron que las palabras tienen un impacto profundo en la convivencia democrática y en la capacidad de construir puentes de confianza entre los distintos actores sociales y políticos de nuestro país. Según el pronunciamiento, los dirigentes campesinos manifestaron una profunda molestia por la forma en que fueron calificados en el discurso presidencial y por declaraciones posteriores emitidas por el canciller del Estado.
Condiciones para el diálogo
Pese al escenario de confrontación, la Iglesia y la Defensoría valoraron que las organizaciones sociales hayan presentado un pliego de condiciones orientado a restablecer el diálogo con el Gobierno. Las instituciones mediadoras consideran que este acercamiento es fundamental para devolver gradualmente la tranquilidad a Bolivia en un contexto marcado por la alta tensión política.
El documento subraya que para retomar las conversaciones se requiere sensibilidad social por parte de nuestras autoridades. Las entidades advirtieron que un diálogo insensible resulta siendo un diálogo inservible para efectivizar el entendimiento y los acuerdos necesarios que el país demanda en este momento.
Finalmente, el pronunciamiento afirma que un diálogo sensible puede contribuir a reencontrar a las partes en conflicto. La Iglesia y la Defensoría del Pueblo mantienen su disposición para facilitar estos espacios, siempre que exista un compromiso real de moderación en la retórica oficial para evitar una mayor polarización entre los bolivianos.



