Política
La COB mantiene protestas pese al cambio en el Ministerio de Trabajo
El sector obrero asegura que las movilizaciones continuarán ante la judicialización de sus dirigentes. El presidente Rodrigo Paz posesionó a Williams Bascopé en reemplazo de Edgar Morales.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
El secretario general de la Central Obrera Boliviana (COB), Eduardo Ferrufino, afirmó este jueves que el cambio de titular en el Ministerio de Trabajo no detendrá las medidas de presión en nuestro país. El dirigente señaló que las movilizaciones persisten debido a que diversos representantes del sector enfrentan procesos judiciales impulsados por el Gobierno.
La declaración se produjo poco después de que el presidente Rodrigo Paz posesionara a Williams Bascopé como nuevo ministro de Trabajo, en sustitución de Edgar Morales. Para la dirigencia cobista, este relevo en el gabinete no modifica el escenario de conflicto mientras se mantengan las acciones legales contra sus miembros.
Judicialización y clandestinidad
Ferrufino explicó que el malestar en las bases se ha profundizado por la situación jurídica de sus líderes. "No va a cambiar nada porque todos los dirigentes están siendo judicializados, procesados en este momento", dijo el dirigente tras la llegada de una marcha al centro de La Paz. El representante obrero confirmó que él mismo enfrenta procesos judiciales, pero aseguró que las protestas no cesarán.
En este contexto, la COB informó que su secretario ejecutivo, Mario Argollo, se encuentra en la clandestinidad. Sobre Argollo pesa una orden de aprehensión por una investigación relacionada con presuntos delitos de instigación pública a delinquir y terrorismo. Según Ferrufino, los cambios en el Ejecutivo son intentos de las autoridades para contener una movilización popular que ya está en curso.
Tensión en la sede de gobierno
La marcha de este jueves partió desde el Multifuncional de El Alto y descendió hasta el centro paceño para exigir la renuncia del presidente Paz. Los manifestantes recorrieron los alrededores de la plaza Murillo, que permanece bajo un estricto resguardo policial para impedir el ingreso a las sedes del poder Ejecutivo y Legislativo.
Este nuevo episodio de protesta ocurre tras una jornada violenta el pasado lunes, cuando sectores fabriles, campesinos y afines al expresidente Evo Morales protagonizaron enfrentamientos con la Policía. Aquellos incidentes incluyeron agresiones a transeúntes y periodistas, además de actos vandálicos en la vía pública.
Por su parte, el presidente Paz ratificó el miércoles que su administración no establecerá mesas de diálogo con sectores que utilicen la violencia. El mandatario sostuvo que no negociará con quienes busquen imponer salidas fuera del marco constitucional en nuestro país, calificando de vándalos a los responsables de los disturbios recientes.



