Seguridad
Vecinos de El Alto desbloquean vías tras tres semanas de desabastecimiento
Residentes de diversas zonas alteñas expulsaron a manifestantes para exigir libre tránsito y el fin de la escasez. La Gobernación de La Paz inició un plan de contingencia para abastecer hospitales.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
Grupos de vecinos en El Alto se enfrentaron este jueves a manifestantes para desbloquear vías estratégicas, tras tres semanas de interrupciones que han provocado desabastecimiento de alimentos y combustibles en nuestra región. Las acciones civiles se concentraron en las avenidas Panamericana y Ladislao Cabrera, cerca de la terminal metropolitana, donde los residentes de Villa Bolívar A y Villa Bolívar D retiraron por la fuerza los puntos de protesta instalados por sectores movilizados.
La resistencia vecinal se extendió rápidamente a barrios como Villa Adela, Ciudad Satélite, Villa Dolores, Faro Murillo y Mercedario-Cosmos. En estos sectores, los habitantes se organizaron para despejar las calles bajo la consigna de retomar sus actividades laborales y garantizar el derecho a la libre circulación. Registros audiovisuales captados en el lugar muestran a ciudadanos armados con palos expulsando a los bloqueadores, quienes mantenían cerrados los accesos principales a nuestra ciudad.
Impacto en el abastecimiento y la salud
El prolongado cierre de rutas ha generado una crisis de suministros que afecta tanto a La Paz como a El Alto. Los mercados locales reportan una escasez crítica de productos básicos y un incremento desmedido en los precios de la carne de res, pollo y cerdo, que en algunos centros de abasto llegaron a triplicar su valor habitual. Además de los alimentos, la falta de combustibles y medicamentos ha comenzado a paralizar la dinámica urbana y los servicios de emergencia en el país.
Ante esta situación, la Gobernación de La Paz inició un operativo de abastecimiento gradual para los hospitales dependientes del Servicio Departamental de Salud (Sedes). El gobernador Luis Revilla informó que se priorizó la entrega de oxígeno medicinal, alimentos y combustibles para garantizar la atención de los pacientes internados. Según la autoridad, la intervención de la Cruz Roja y la coordinación interinstitucional permitieron el ingreso de estos insumos críticos a pesar de la persistencia de algunos focos de conflicto.
Revilla señaló que, aunque el suministro alimentario para los centros médicos no se ha normalizado por completo, el trabajo conjunto con el Ministerio de Salud y la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) ha facilitado la llegada de productos esenciales para las dietas hospitalarias. Las autoridades departamentales mantienen la expectativa de que en las próximas horas se alcancen acuerdos con los sectores movilizados para levantar las medidas de presión.
En zonas como Mercedario-Cosmos, el temor a posibles saqueos e inseguridad ha mantenido a los vecinos en estado de alerta. Los residentes cuestionaron que personas ajenas a sus barrios mantuvieran las calles cerradas, lo que profundizó el malestar social. Por ahora, el flujo vehicular en los puntos intervenidos por los vecinos es parcial, mientras se espera un despliegue mayor de las fuerzas del orden para consolidar el despeje de las rutas en el departamento.



