Seguridad
Operativo para habilitar corredor humanitario en El Alto deriva en enfrentamientos
Fuerzas del orden intentaron despejar la ruta hacia Oruro para el ingreso de suministros básicos. Tras el paso del convoy, sectores movilizados reinstalaron las barricadas.
Puntos clave de la noticia:
- La Policía y las Fuerzas Armadas intentaron habilitar el corredor humanitario "Banderas Blancas" en la ruta La Paz-El Alto-Oruro para permitir el paso de suministros.
- El operativo derivó en enfrentamientos con bloqueadores en Ventilla y Achica Arriba, con uso de agentes químicos y denuncias de afectación a civiles, incluidos niños.
- Los bloqueos fueron reinstalados inmediatamente después del paso de la caravana, como ocurrió en la zona de Apacheta, lo que limitó la efectividad de la intervención.
- La crisis de abastecimiento en La Paz se agrava por el bloqueo persistente, mientras el presidente convocó a una reunión de emergencia para evaluar la situación.
- En Yapacaní, el bloqueo en la ruta Santa Cruz-Cochabamba mantiene varados más de 200 camiones y 30 cisternas de combustible, generando riesgo de seguridad.
Un operativo conjunto de la Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas intentó habilitar este martes el corredor humanitario denominado “Banderas Blancas” en la ruta que une La Paz con El Alto y Oruro. La intervención, que comenzó en la madrugada, derivó en enfrentamientos con sectores movilizados que reinstalaron los bloqueos apenas pasó la caravana de suministros.
El despliegue inició cerca de las 2:00 con el uso de maquinaria pesada y vehículos antidisturbios para remover montículos de tierra, zanjas y estructuras de alambre que impedían el tránsito. El objetivo central de nuestras autoridades era permitir el ingreso de camiones con alimentos, medicamentos, oxígeno y combustible, ante el desabastecimiento crítico que afecta a la sede de gobierno tras semanas de interrupciones en las vías.
Enfrentamientos en Ventilla y Achica Arriba
Pese a que las primeras horas transcurrieron sin incidentes mayores en sectores como Senkata, la situación se tornó violenta cerca de las 8:00 en la zona de Ventilla. Grupos de bloqueadores atacaron con piedras a los efectivos, quienes respondieron con agentes químicos para dispersar a los manifestantes.
La tensión se trasladó posteriormente a Achica Arriba, donde la caravana de transporte pesado quedó detenida por varias horas debido a nuevas barricadas. En este punto se registraron denuncias sobre el impacto de la violencia en la población civil. Un padre de familia denunció que gases lacrimógenos ingresaron a su vivienda, afectando a un bebé de meses y a una niña de tres años. Asimismo, se reportaron daños materiales en vehículos de transporte público que fueron alcanzados por proyectiles.
Reinstalación de bloqueos y crisis logística
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, quien encabezó el operativo desde el terreno, confirmó que otra columna de maquinaria partió desde Oruro para intentar consolidar el paso. Sin embargo, la efectividad de la medida fue parcial. En la zona de la Apacheta, los vecinos volvieron a ocupar la vía con piedras y separadores de cemento inmediatamente después del paso de las fuerzas de seguridad.
Esta situación obligó a cientos de ciudadanos en nuestra ciudad a desplazarse a pie por la autopista, ante la imposibilidad de circulación vehicular regular. Mientras tanto, el presidente Rodrigo Paz convocó a una reunión de gabinete de emergencia para evaluar la crisis y preparar el encuentro previsto con organizaciones campesinas.
El conflicto no se limita al occidente del país. En Yapacaní, en la ruta entre Santa Cruz y Cochabamba, el bloqueo cumple seis días con más de 200 camiones y 30 cisternas de combustible varadas. Los transportistas han manifestado su temor por la peligrosidad de mantener cargamentos de diésel y gasolina detenidos cerca de los puntos de protesta, exigiendo un cuarto intermedio por razones de seguridad.



