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Economía

YPFB despacha 40.000 garrafas de GLP para asegurar abastecimiento en La Paz

La estatal petrolera movilizó cargamentos desde la planta de Senkata para mitigar el impacto de las protestas. La distribución opera al 95% de su capacidad pese a las restricciones viales.

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Manifestación en la capital exige mejoras en el sistema de salud
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Puntos clave de la noticia:

  • La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
  • Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
  • El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.

Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) despachó este jueves 40.000 garrafas de Gas Licuado de Petróleo (GLP) desde la planta de Senkata para garantizar el suministro en las ciudades de La Paz y El Alto. La medida busca contener la presión sobre la demanda de combustible doméstico en un contexto marcado por bloqueos de carreteras y restricciones de circulación en diversos puntos de nuestro país.

La logística de distribución de hidrocarburos enfrenta dificultades operativas debido a las protestas sociales que afectan principalmente al occidente boliviano. Según informó la estatal, el despacho de las unidades de 10 kilogramos comenzó a las cinco de la mañana para intentar normalizar el flujo hacia los centros de consumo urbano, donde la incertidumbre por el abastecimiento suele generar filas y especulación.

Capacidad operativa y logística de emergencia

José Butrón Salas, encargado de la Planta de la Unidad Distrital de Operaciones y Mantenimiento del Distrito Comercial La Paz, señaló que la producción y el envasado se desarrollan sin interrupciones técnicas. "Tenemos el producto garantizado en tanques. La producción y el envasado están con normalidad", explicó el funcionario, al precisar que los despachos operan actualmente al 95% de su capacidad instalada para el mercado local.

Sin embargo, la situación en las provincias paceñas es distinta. YPFB reconoció que las empresas distribuidoras enfrentan obstáculos severos para transitar hacia las zonas rurales debido a los puntos de bloqueo instalados en rutas estratégicas. Esta fragmentación del mercado interno ha obligado a la petrolera a concentrar sus esfuerzos logísticos en el área metropolitana de nuestra ciudad y El Alto para evitar el desabastecimiento en las zonas de mayor densidad poblacional.

Impacto de los conflictos en la cadena de energía

La fragilidad de la cadena de suministros en Bolivia vuelve a quedar expuesta ante la interrupción de las vías de comunicación. El GLP es la principal fuente de energía para la cocción de alimentos en la mayoría de los hogares bolivianos, por lo que cualquier retraso en la salida de cisternas o camiones repartidores impacta de forma inmediata en la economía familiar.

Además del envasado, la estatal mantiene activos los procesos de inspección, reparación y recalificación de los cilindros, procedimientos técnicos necesarios para asegurar que las garrafas en circulación cumplan con las normas de seguridad vigentes. La recalificación es el proceso de verificación técnica que determina si un envase metálico aún es apto para contener gas a presión o si debe ser retirado del mercado.

El abastecimiento de combustibles se mantiene como un punto crítico en la agenda pública mientras persistan los 45 puntos de bloqueo reportados en el territorio nacional. Las autoridades de YPFB reiteraron que cuentan con el stock suficiente en planta, supeditando la normalización total del servicio a la liberación de las rutas para el transporte pesado y las cisternas de distribución.