Farándula
Erin Moriarty revela hospitalización por crisis de salud mental y enfermedad autoinmune
La actriz estadounidense detalló su lucha contra un trastorno autoinmune que afectó su capacidad cognitiva. Tras recibir el diagnóstico, sufrió una crisis emocional que derivó en su internación.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
La actriz estadounidense Erin Moriarty reveló que fue hospitalizada en agosto tras sufrir una crisis de salud mental derivada de su batalla contra la enfermedad de Graves. En un ensayo publicado por la revista Time, la protagonista de la serie The Boys describió cómo este trastorno autoinmune afectó su capacidad física y cognitiva durante años antes de recibir un diagnóstico preciso en Estados Unidos.
Moriarty, de 31 años, explicó que los síntomas comenzaron a manifestarse en septiembre de 2023. Durante meses, la actriz enfrentó una fatiga que calificó como incapacitante, llegando a dormir hasta 19 horas seguidas durante los fines de semana. Además, relató que sus extremidades se entumecían al punto de dificultar sus movimientos básicos y que sufrió palpitaciones cardíacas constantes.
El impacto más severo, según la intérprete, fue el deterioro de sus capacidades mentales. "Mi memoria me fallaba. Mi cuerpo me resultaba ajeno", escribió Moriarty en su ensayo. La actriz señaló que el deterioro de su memoria a corto plazo fue especialmente aterrador, ya que le impedía retener frases simples durante el rodaje de la temporada final de su serie en Prime Video.
La situación se agravó por la exposición pública de su trabajo. Moriarty afirmó que atravesó este proceso bajo el escrutinio de la audiencia, donde sus cambios físicos fueron objeto de especulación y burlas en redes sociales. Según la actriz, enfrentar estos síntomas en privado ya era dañino, pero ver cómo su salud era trivializada por el público resultó devastador para su estabilidad emocional.
Un diagnóstico tardío y sus consecuencias
En mayo de 2025, tras casi dos años de incertidumbre, los médicos confirmaron que padecía la enfermedad de Graves. Este trastorno provoca que el sistema inmunitario ataque la glándula tiroides, generando una sobreproducción de hormonas. Moriarty señaló que el día del diagnóstico sintió que su vida comenzaba de nuevo, no por una cura inmediata, sino porque finalmente pudo darle un nombre al caos que vivía.
Sin embargo, la recuperación física trajo consigo un colapso emocional. El 1 de agosto de 2025, meses después de iniciar su tratamiento, la actriz debió ser internada por una crisis de salud mental. Moriarty explicó que, al recuperar la claridad mental, tomó conciencia de cuán ausente había estado de su propia vida durante los años previos. El duelo por ese tiempo perdido fue lo que finalmente la llevó a buscar ayuda profesional en un centro médico.
La actriz también compartió mensajes personales que envió a sus padres durante los momentos más críticos de la enfermedad. En uno de ellos, dirigido a su madre, describía sentirse alejada de su identidad y pedía auxilio ante un sufrimiento que no podía explicar. Tras iniciar la medicación adecuada, Moriarty escribió a su padre para expresar su sorpresa al descubrir cómo se sentía una persona sana.
De acuerdo con datos de la Cleveland Clinic, la enfermedad de Graves es una de las causas principales de hipertiroidismo y afecta mayoritariamente a mujeres menores de 40 años. Si no se trata a tiempo, la condición puede derivar en complicaciones graves como osteoporosis y problemas cardíacos severos. Moriarty instó a sus seguidores a no ignorar las señales de alerta de sus cuerpos y a buscar segundas opiniones médicas si es necesario.
La actriz cerró su testimonio con un llamado a la transparencia sobre las enfermedades crónicas y la salud mental. Aseguró que decidió contar su historia con la esperanza de que otras personas puedan identificar sus síntomas antes de llegar a un punto crítico. Según Moriarty, el cuerpo siempre envía señales antes de colapsar por completo.



