Farándula
Tilda Swinton afirma que la IA no superará al cine humano impredecible
La actriz británica sostuvo en el Festival de Cannes que la tecnología no representa una amenaza si los cineastas evitan las fórmulas agotadoras. Defendió la creación de experiencias desordenadas y aventureras como esencia del negocio humano.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
La actriz británica Tilda Swinton afirmó que la inteligencia artificial no representa una amenaza real para la industria cinematográfica mientras los realizadores eviten las fórmulas predecibles y apuesten por experiencias impredecibles. Durante una clase magistral en el Festival de Cannes, la ganadora del Oscar señaló que el avance tecnológico no podrá competir con la capacidad humana de generar riesgo creativo.
“Creo que mientras no produzcamos algo formulaico y de alguna manera agotador para el público, la IA no tiene ninguna posibilidad”, dijo Swinton en una conversación moderada por el periodista Didier Allouch. La intérprete de Constantine y Tenemos que hablar de Kevin enfatizó que la respuesta al desafío digital no reside en el debate técnico entre el streaming y las salas, sino en la calidad de la propuesta artística.
El riesgo creativo frente a la repetición
Para Swinton, el cine debe distanciarse de la estructura industrial que repite patrones conocidos. Sostuvo que el público experimenta frustración al invertir tiempo y recursos en una película que se siente como algo ya visto anteriormente. “Lo que necesitamos hacer es lo que solo los humanos pueden hacer: crear experiencias desordenadas y aventureras para que el público no sepa lo que viene a continuación”, explicó la actriz.
La artista recordó que el cine ha sobrevivido históricamente a la llegada del sonido, el color, la televisión y el video. Según su visión, la industria superará este momento tecnológico siempre que permanezca bajo la dirección de personas dispuestas a asumir riesgos. “Es un negocio humano. Los humanos hacen cine, ¿verdad?”, cuestionó ante la audiencia del festival francés.
Legado y colaboraciones internacionales
Gran parte de la sesión se centró en su formación junto al cineasta británico Derek Jarman, con quien debutó en Caravaggio en 1985. Swinton describió el ambiente de trabajo de Jarman como una “apropiación colectiva radical”, donde el director fomentaba que cada colaborador se sintiera dueño del proyecto. Esta dinámica permitió el surgimiento de figuras como la diseñadora de vestuario Sandy Powell y el compositor Simon Fisher Turner.
Swinton también repasó sus vínculos con directores contemporáneos de diversas nacionalidades. Reveló detalles de su relación profesional con el surcoreano Bong Joon Ho, a quien contactó tras ver sus primeras obras. Aunque inicialmente el director no tenía un papel para ella en su siguiente proyecto, finalmente la convocó para interpretar al ministro Mason en Snowpiercer, un personaje que originalmente estaba escrito para un hombre.
Sobre su trabajo con Jim Jarmusch en Los muertos no mueren, destacó la libertad creativa y la excentricidad de sus roles, como el de una directora de funeraria escocesa experta en espadas samurái. Asimismo, mencionó su transformación física bajo la dirección de Wes Anderson en El gran hotel Budapest, donde interpretó a una mujer de 93 años, y su colaboración con Luca Guadagnino en Suspiria, donde asumió el papel de un psiquiatra anciano.
Finalmente, la actriz confirmó que se encuentra trabajando en dos nuevos proyectos con el director tailandés Apichatpong Weerasethakul. Uno de ellos, titulado Jengira’s Magnificent Dream, iniciará su rodaje próximamente en Sri Lanka, reafirmando su compromiso con el cine de autor internacional frente a las tendencias de automatización en la industria.



