Cine
Guillermo del Toro revela los desafíos para concretar su adaptación de Frankenstein
El director mexicano detalló en Londres el proceso de 25 años para realizar su versión del clásico de Mary Shelley. El cineasta defendió la identidad latinoamericana y la animación como herramientas de resistencia artística.
Puntos clave de la noticia:
- Guillermo del Toro enfrentó 25 años de rechazos de la industria antes de poder filmar su adaptación de Frankenstein.
- El director busca recuperar la complejidad intelectual de la criatura, siendo fiel a la novela original de Mary Shelley de 1818.
- Del Toro atribuye su capacidad para resolver problemas con recursos limitados a su identidad y origen mexicano.
- El cineasta rechaza las etiquetas que obligan a los creadores latinoamericanos a hablar solo de opresión, defendiendo su derecho a la alegría y la fusión cultural.
- Su próxima película, The Buried Giant, será una animación stop-motion dirigida exclusivamente al público adulto.
El cineasta mexicano Guillermo del Toro reveló que enfrentó 25 años de rechazos por parte de la industria cinematográfica antes de concretar su adaptación de Frankenstein. Durante un homenaje organizado por el British Film Institute en Londres, el director explicó que el proyecto nació de una ambición personal desde los 11 años y que su enfoque busca recuperar la complejidad intelectual de la criatura original.
"Durante 25 años todos los profesionales de la industria me dijeron que no realizara Frankenstein", aseguró Del Toro. Según el realizador, la obra de Mary Shelley trasciende el género de horror para funcionar como una reinterpretación de Paraíso perdido y una reflexión sobre la soledad. El director subrayó que su versión busca ser fiel al texto de 1818: "Quise que la criatura fuera tan articulada como en el libro, porque así es en la obra de Shelley".
Identidad y resistencia creativa
Del Toro remarcó que su origen mexicano influye directamente en su metodología de trabajo, especialmente en la resolución de problemas técnicos con recursos limitados. El cineasta recordó sus inicios filmando en fábricas en demolición y financiando efectos especiales mediante la venta de sus propios bienes. "La identidad mexicana está en cómo enfrentamos las cosas cuando no tenemos recursos: con ingenio y melodrama", afirmó ante la audiencia británica.
El director también cuestionó las etiquetas impuestas a los artistas latinoamericanos en los mercados globales. Según explicó, existe una presión para que estos creadores aborden exclusivamente temas de opresión social. "En el primer mundo, si eres latinoamericano, quieren que hables de tu opresión. Les asusta tu alegría y tu cultura", señaló al defender la fusión de la estética mexicana con géneros como el cómic estadounidense en producciones como Hellboy.
El simbolismo de lo monstruoso
En su intervención, el ganador del Oscar profundizó en su relación con las figuras fantásticas, a las que describió como una herramienta política y espiritual. Para Del Toro, el horror posee una dimensión curativa que permite cuestionar las estructuras de poder y las normas sociales. "Hay dos tipos de horror, el represivo y el liberador; yo apuesto siempre por lo anárquico", sostuvo el realizador.
Esta visión se refleja en su filmografía, donde personajes de cintas como Pinocchio y El laberinto del fauno exploran el autoritarismo y la exclusión. El cineasta destacó que, en sus historias, las criaturas suelen exhibir mayor humanidad que los personajes que ejercen la autoridad, consolidando una narrativa donde lo diferente es el eje de la empatía.
Futuro en la animación stop-motion
Como cierre de su presentación, Del Toro adelantó detalles de su próximo largometraje, The Buried Giant, una adaptación de la novela de Kazuo Ishiguro. El proyecto será realizado mediante la técnica de stop-motion y mantendrá un tono estrictamente adulto, alejándose de las convenciones del cine familiar tradicionalmente asociado a la animación.
The Buried Giant será una película de animación en stop-motion para adultos, sin concesiones, enfatizó el director. Para Del Toro, esta técnica es una de las formas más elevadas del arte cinematográfico, ya que permite que los efectos y los personajes coexistan en un mismo universo visual sin las distracciones que a veces genera la acción real. El proyecto contará nuevamente con la colaboración del actor Ron Perlman.
