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Cultura

Evelyn Cordero enseña ballet a los 100 años en Santiago de Chile

La bailarina centenaria dirige una academia en la capital chilena donde promueve la danza como terapia contra la depresión en la vejez.

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Evelyn Cordero sigue enseñando ballet a sus 100 años en Santiago de Chile.
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Puntos clave de la noticia:

  • Evelyn Cordero, bailarina de 100 años, dirige desde 1994 una escuela de ballet en Santiago enfocada en mujeres mayores.
  • Las clases semanales de danza clásica ayudan a combatir el aislamiento y la depresión en adultas de 50 a 80 años.
  • La tasa de depresión en Chile supera el promedio mundial, lo que vuelve relevante este espacio de actividad física y apoyo emocional.
  • Alumnas como Alejandra Cusacovich, con casi 50 años de asistencia, destacan el rol del ballet para superar crisis personales.
  • Ante el acelerado envejecimiento poblacional en Chile, Cordero mantiene su labor sin planes de retiro, apoyada por sus hijas.

Evelyn Cordero, una bailarina de 100 años, dirige desde 1994 una escuela de ballet en Santiago de Chile que se ha convertido en un refugio para mujeres de la tercera edad. En un contexto donde la salud mental de los adultos mayores es una preocupación creciente en Chile, Cordero imparte clases semanales a alumnas de entre 50 y 80 años, promoviendo la actividad física y el acompañamiento emocional a través de la danza clásica.

Cada martes por la mañana, Cordero lidera sesiones de 90 minutos en un salón equipado con espejos y barras de práctica. Aunque su movilidad se ha reducido y utiliza un bastón para marcar los tiempos musicales, la maestra mantiene la exigencia técnica con sus estudiantes. Recientemente, la Fundación Conecta Mayor incluyó a la bailarina en la lista de los 100 Líderes Mayores en Chile, reconociendo su trayectoria de más de cuatro generaciones dedicadas a la enseñanza artística.

El ballet como respuesta a la depresión

La labor de Cordero en Chile adquiere relevancia ante las estadísticas de salud mental del país. Según el psiquiatra Roberto Sunkel, la tasa de depresión en Chile alcanza los 6,7 por cada 100.000 habitantes, una cifra que supera el promedio mundial de 5,7. Para muchas de sus alumnas, las clases representan una herramienta para enfrentar el aislamiento y el duelo, factores comunes en el envejecimiento de la población chilena.

"Muchas veces las he visto pasar por momentos difíciles en sus vidas y me gusta tener un contacto más afectuoso con ellas", explicó Cordero, quien inició su formación en la danza a los cuatro años. La maestra cuenta con el apoyo de dos de sus hijas, también profesionales del área, para supervisar los movimientos de las alumnas, quienes realizan ejercicios de demi-pliés y otras posturas básicas adaptadas a sus capacidades físicas.

Un vínculo generacional y familiar

El impacto de la academia se refleja en la fidelidad de sus integrantes. Alejandra Cusacovich, de 74 años, asiste a las clases desde hace casi cinco décadas. Según su testimonio, el espacio fue fundamental para superar un cuadro depresivo grave. Por su parte, Pilar Valenzuela, la alumna más joven del grupo con 55 años, señaló que la actividad permite a las participantes abstraerse de sus problemas cotidianos.

Chile enfrenta un proceso de envejecimiento acelerado. Proyecciones del Instituto Nacional de Estadísticas indican que, a partir de 2028, el número de defunciones superará al de nacimientos en territorio chileno. Ante este panorama demográfico, Evelyn Cordero descarta el retiro definitivo. La bailarina, que tiene una descendencia de cinco hijos, 14 nietos y 19 bisnietos, asegura que la danza sigue siendo su principal motor vital y que incluso sueña con coreografías durante las noches.