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Ulises Saucedo: el técnico de Bolivia que arbitró la final del Mundial 1930

Ulises Saucedo fue técnico de Bolivia y árbitro en la final del Mundial 1930. Un hito único en la historia de nuestra selección nacional.

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De terno y corbata, Ulises Saucedo arbitra un partido del Mundial de 1930. Foto: Archivo.
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Puntos clave de la noticia:

  • Ulises Saucedo fue entrenador de Bolivia y también árbitro central y juez de línea en seis partidos del Mundial de 1930, incluyendo la final.
  • Actuó como árbitro principal en la victoria de Argentina sobre México y fue asistente del belga John Langenus en la final entre Uruguay y Argentina.
  • Bolivia, bajo su dirección técnica, perdió sus dos encuentros del grupo 2 ante Brasil y Yugoslavia por idéntico marcador de 4-0.
  • Saucedo es considerado la figura más importante del arbitraje boliviano en la historia de los mundiales por su participación en el torneo fundacional.
  • El árbitro de la final solicitó garantías de seguridad y un barco listo en Montevideo ante el temor de incidentes violentos tras el partido.

Ulises Saucedo protagonizó un hito singular en la historia del fútbol internacional durante el primer Mundial de 1930 en Uruguay. El estratega no solo ocupó el banquillo de nuestra selección nacional, sino que desempeñó funciones de árbitro central y juez de línea en seis encuentros del torneo, incluida la final disputada entre Argentina y Uruguay.

Saucedo, nacido en 1896 y formado académicamente en Londres, fue uno de los pioneros de la dirección técnica en nuestro país. En una época donde el rol del entrenador era menos especializado que el actual, su figura combinaba las tareas de preparador físico, organizador y conductor de grupo. Según el historiador y expresidente Carlos Mesa, en aquel entonces el concepto de director técnico era discutible en cuanto a su importancia en naciones con un desarrollo futbolístico menor.

Bajo su conducción, Bolivia participó como invitada en la cita mundialista de 1930, donde integró el grupo 2 junto a Brasil y Yugoslavia. Aunque el equipo nacional perdió ambos encuentros por 4-0, la labor de Saucedo trascendió el banquillo. El boliviano dirigió como árbitro principal el partido en el que Argentina venció a México por 6-3 y actuó como asistente de línea en otros cinco compromisos de alto perfil.

Su intervención más relevante ocurrió en la final del certamen. Saucedo fue el primer asistente del árbitro belga John Langenus en el estadio Centenario, donde Uruguay se coronó campeón tras vencer 4-2 a la Albiceleste. Mesa destaca que, por la magnitud de su participación en aquel torneo fundacional, Saucedo se mantiene como la figura más importante del arbitraje boliviano en la historia de las copas del mundo.

La seguridad de los colegiados era una preocupación crítica en 1930. Los registros históricos señalan que Langenus, acompañado por Saucedo en la terna, solicitó garantías de seguridad y la disponibilidad de un barco en el puerto de Montevideo para una evacuación de emergencia en caso de incidentes violentos tras el pitido final.

Al regresar a Bolivia, Saucedo continuó su carrera en clubes locales y asumió la dirección de Bolívar en 1932. Sin embargo, la actividad futbolística en el país se interrumpió ese mismo año debido al estallido de la Guerra del Chaco. Desde aquella participación inaugural, nuestra selección regresó a la máxima cita del fútbol en 1950 y, por mérito deportivo, en la histórica clasificación a Estados Unidos 1994.