Farándula
Mick Jagger y la paradoja del rock tras 60 años de carrera
El líder de los Rolling Stones sintetizó la evolución de la fama y los excesos en una frase icónica. Su pragmatismo le permitió sobrevivir al mito y mantener la vigencia en los escenarios.
Puntos clave de la noticia:
- La policía utilizó agentes químicos para dispersar a sectores de la COB y el magisterio en el centro paceño.
- Los manifestantes detonaron cachorros de dinamita en su intento de ingresar a la plaza Murillo.
- El conflicto se enmarca en el segundo día de paro general exigiendo un aumento salarial.
El rock and roll nació como una promesa de libertad absoluta, pero con el tiempo se transformó en una maquinaria de repetición y exigencia física. Pocas figuras comprendieron este proceso con la lucidez de Mick Jagger, quien el 11 de diciembre de 2012, durante una participación en el programa Late Show with David Letterman en Estados Unidos, resumió la trayectoria de una estrella de música con una sentencia que hoy es parte de la cultura popular: “Empezás tocando rock and roll para poder tener sexo y tomar drogas, y terminás tomando drogas para poder tocar rock and roll y tener sexo”.
La declaración de Jagger no surgió de una biografía solemne, sino de un segmento humorístico titulado “Las 10 cosas que yo, Mick Jagger, he aprendido tras 50 años en el rock and roll”. Aunque el contexto era un sketch de comedia para la televisión estadounidense, la frase caló hondo al describir la inversión de los factores en la vida de un artista masivo: lo que inicia como una rebelión juvenil termina funcionando como un empleo de alta competencia donde las sustancias pasan de ser un premio a un combustible necesario para cumplir con el espectáculo.
El manuscrito inédito y la lógica empresarial
A diferencia de otros contemporáneos que sucumbieron a los excesos, el vocalista de los Rolling Stones mantuvo una mentalidad pragmática. Detrás de su presencia escénica habita un exestudiante de la London School of Economics que transformó a su banda en una corporación multinacional. Esta faceta racional explica por qué Jagger decidió no publicar una autobiografía en la década de 1980, a pesar de haber recibido un adelanto millonario.
Según reveló años después el editor John Blake, quien tuvo acceso al texto original, el libro era técnicamente impecable pero carecía del morbo y la decadencia que el mercado editorial esperaba de una estrella de su calibre. Jagger prefirió resguardar su intimidad y su imagen de profesional antes que alimentar el estereotipo del músico autodestructivo.
Sobrevivir al mito del rock
Para el cantante, la supervivencia no fue una cuestión de azar, sino de disciplina. Mientras Keith Richards representa el alma romántica e indomable del grupo, Jagger opera bajo la lógica de la permanencia. Entendió que el descontrol absoluto era incompatible con una carrera de seis décadas. Esta decisión lo convirtió en lo que muchos críticos consideran un “atleta de estadios”, manteniendo una vitalidad física que desafía los estándares de su edad.
Nacido en 1943 en Inglaterra, Michael Philip Jagger fundó los Rolling Stones en 1962 tras un encuentro fortuito con Richards en una estación de tren. Desde entonces, ha liderado la banda a través de cambios culturales y crisis internas, consolidando un catálogo que incluye himnos generacionales y álbumes fundamentales como Sticky Fingers y Exile on Main St.
En la actualidad, Jagger continúa activo en los escenarios globales. Su trayectoria demuestra que, en la industria de la música, el verdadero triunfo no radica en cumplir con el mandato de morir joven, sino en gestionar el éxito para sobrevivir a la propia leyenda.



