Seguridad
Contingente policial y militar retrocede ante ataques con dinamita en Vilaque
Un grupo de manifestantes frenó el avance de las fuerzas de seguridad que buscaban habilitar el paso de suministros hacia La Paz. El operativo Banderas Blancas debió replegarse tras recibir explosiones y pedradas en la carretera.
Puntos clave de la noticia:
- Un contingente de policías y militares retrocedió en Vilaque tras ser atacado con dinamita y piedras por manifestantes.
- El operativo “Banderas Blancas” buscaba abrir un corredor humanitario para llevar alimentos, combustible y suministros médicos a La Paz y El Alto.
- La resistencia en Vilaque impidió el paso de camiones cisterna, buses y vehículos de carga varados por los bloqueos.
- La falta de combustible y alimentos se agrava en La Paz y El Alto, con riesgo para pacientes que requieren oxígeno y medicamentos.
- El gobierno no ha confirmado nuevos intentos de desbloqueo ante la presencia de civiles armados con explosivos.
Un contingente de la Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas retrocedió este sábado en la localidad de Vilaque tras ser atacado con dinamita por grupos de manifestantes. El operativo, denominado “Banderas Blancas”, tenía como objetivo despejar la carretera que conecta La Paz con Oruro para permitir el ingreso de alimentos, combustible y suministros médicos esenciales a nuestra sede de gobierno y a la ciudad de El Alto.
El incidente ocurrió cerca de las 16:00, cuando la caravana oficial intentaba consolidar un corredor humanitario. Según los reportes desde el lugar, el avance de las fuerzas de seguridad fue interrumpido por detonaciones de dinamita y el lanzamiento de piedras contra los vehículos. La situación obligó a los uniformados y a la maquinaria pesada a detener las tareas de limpieza de la vía para evitar enfrentamientos de mayor magnitud.
Detrás de la vanguardia policial avanzaba una columna de camiones cisterna, buses de pasajeros y vehículos de carga que permanecen varados debido a los bloqueos en las rutas nacionales. El sector de Vilaque se ha convertido en uno de los puntos de mayor tensión, donde los manifestantes rechazan la apertura de la vía pese a la urgencia de trasladar oxígeno medicinal y medicamentos para los centros de salud en nuestro país.
Impacto en el abastecimiento
Horas antes del repliegue, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, había informado que el operativo avanzaba con éxito. El funcionario destacó que el despliegue estaba permitiendo el flujo de vehículos con suministros básicos, aunque la resistencia en este tramo específico alteró los planes iniciales de nuestras autoridades. Zamora señaló que el objetivo central es garantizar que los productos de primera necesidad lleguen a los mercados y estaciones de servicio.
La interrupción del corredor humanitario agrava la situación de abastecimiento aquí en La Paz y en El Alto. La falta de combustible ha reducido la frecuencia del transporte público y las reservas de alimentos en los centros de abasto comienzan a mostrar signos de agotamiento. Las autoridades de salud también han advertido sobre el riesgo que corren los pacientes en unidades de terapia intensiva si los insumos no llegan a tiempo.
Hasta el momento, el gobierno no ha confirmado si se realizará un nuevo intento de desbloqueo en las próximas horas o si se buscarán rutas alternativas. La presencia de grupos civiles con explosivos en las carreteras nacionales representa un desafío para las fuerzas del orden, que deben equilibrar la necesidad de habilitar las vías con la seguridad de los transportistas y del propio personal operativo.
El operativo “Banderas Blancas” es la respuesta institucional ante el cerco que sufren varias ciudades del país. Sin embargo, el uso de dinamita y agresiones físicas contra la caravana humanitaria ha paralizado temporalmente el tránsito de más de un centenar de vehículos pesados que aguardan en la ruta para entregar su carga.



