Sociedad
La Iglesia católica pide frenar la violencia y el individualismo en Bolivia
El arzobispo de Santa Cruz, monseñor René Leigue, cuestionó la coherencia de los sectores en conflicto y llamó a priorizar el bienestar colectivo frente a la crisis. El prelado instó a las autoridades y manifestantes a abandonar el rencor para evitar un mayor deterioro económico.
Puntos clave de la noticia:
- El arzobispo de Santa Cruz llamó a deponer actitudes violentas y el individualismo que paralizan el país.
- Cuestionó la coherencia entre la fe religiosa y la participación en bloqueos que dañan a la población.
- Señaló que los bloqueos hunden la economía y dificultan el acceso a alimentos y medicamentos.
- Instó a buscar el bien común por encima de intereses sectoriales y evitar que diferencias regionales o políticas generen enemistad.
- Pidió a las autoridades abandonar la violencia y encontrar una salida negociada mediante el diálogo.
El arzobispo de Santa Cruz, monseñor René Leigue, hizo un llamado este domingo a deponer las actitudes violentas y el individualismo que mantienen paralizado a nuestro país. Durante la homilía por la festividad de la Santísima Trinidad, la autoridad eclesiástica cuestionó la prolongación de los bloqueos y la falta de voluntad para encontrar una salida a la crisis que ya cumple un mes de conflictividad.
Leigue lamentó que la situación actual esté hundiendo la economía nacional y afectando el acceso a alimentos y medicamentos en diversas regiones. En su mensaje, el prelado dirigió una crítica directa a quienes participan en las medidas de presión y se identifican como creyentes, cuestionando la coherencia entre su fe y sus acciones en las carreteras.
El impacto del conflicto en la convivencia
"Hay personas violentas en los bloqueos que seguro creen en Dios, pero ¿qué imagen de Dios tienen?", reflexionó el arzobispo. Señaló que el encierro en posturas particulares impide ver el sufrimiento de los demás y dificulta la convivencia humana en Bolivia. Según el prelado, aunque es legítimo luchar por necesidades específicas, esto no debe hacerse a costa del bienestar del resto de la población.
La máxima autoridad de la Iglesia en Santa Cruz enfatizó que el rencor y la confrontación impiden el avance de la sociedad. "No sacamos nada con agredirnos, no avanzamos si no convivimos como debe ser. El lugar donde vivimos o nuestra manera de pensar no deben ser motivos para ser enemigos", afirmó Leigue, quien pidió a los ciudadanos y dirigentes evitar que las diferencias regionales o políticas se conviertan en barreras insalvables.
Llamado a las autoridades y al diálogo
Ante el cerco a las ciudades y el desabastecimiento, el arzobispo instó a buscar mecanismos urgentes para resolver el conflicto. Indicó que la solución depende de cada ciudadano, pero especialmente de las personas que están más involucradas en el problema, a quienes pidió buscar el bien común por encima de los intereses sectoriales.
Finalmente, Leigue pidió que se ilumine a nuestras autoridades para que abandonen las ideas centradas únicamente en la violencia y encuentren una salida negociada. "Basta con esto, buscaremos la manera de cómo salir de este problema. Todos queremos avanzar, no queremos estancarnos", concluyó, reiterando que el diálogo es la única vía para superar la tensión que afecta la vida diaria en el país.
