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Sociedad

Choferes inician paro indefinido en La Paz y El Alto por combustibles

La Federación Departamental de Choferes comenzó una medida de presión ante el desabastecimiento de carburantes y el incumplimiento en el pago de resarcimientos. El paro se cumplió de forma parcial mientras persisten las filas en surtidores y bloqueos en las carreteras.

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Minibuses operaron parcialmente durante el paro indefinido iniciado ayer.

Puntos clave de la noticia:

La Federación Departamental de Choferes inició el miércoles un paro indefinido en La Paz y El Alto en protesta por el desabastecimiento de combustible y el incumplimiento de acuerdos con el Gobierno. La medida de presión, que incluyó bloqueos esporádicos y marchas, se cumplió de manera parcial en nuestro país debido a que diversos conductores optaron por trabajar sin distintivos sindicales para evitar represalias y paliar la crisis económica que afecta a sus familias.

El sector demanda un suministro regular de gasolina y diésel, la mejora en la calidad de los carburantes y el resarcimiento económico por daños mecánicos atribuidos al combustible distribuido recientemente. Según los dirigentes movilizados, el compromiso asumido por las autoridades nacionales solo se ha cumplido en un 10% respecto a los vehículos afectados. "La marcha pasiva la hemos realizado por el incumplimiento del Gobierno", señaló uno de los choferes de base, quien recordó que muchos de sus compañeros llevan hasta seis días esperando en los surtidores.

Impacto en la movilidad y economía local

En nuestra ciudad y en El Alto, el panorama fue irregular durante la primera jornada. Mientras los sindicatos de minibuses intentaron frenar el tráfico, el transporte libre y los trufis continuaron operando en rutas cortas. La necesidad de cumplir con obligaciones bancarias y el incremento en el costo de la canasta familiar obligaron a muchos transportistas a no acatar la instrucción de sus federaciones. "No podemos parar, algunos tenemos deuda en el banco y hay que llevar algo para el sustento de la familia", explicó un conductor alteño.

La escasez se mantiene pese a que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó sobre el envío de 1,1 millones de litros de combustible para ambas ciudades el martes. Sin embargo, este volumen no ha sido suficiente para cubrir la demanda acumulada tras semanas de irregularidad en la distribución y los bloqueos de carreteras que impiden el paso de las cisternas.

Cisternas varadas y fiscalización de calidad

El representante del sector cisternero, Sergio Kosky, informó que aproximadamente 1.200 cisternas permanecen varadas en las rutas hacia La Paz debido a los bloqueos de caminos. Kosky lamentó que, aunque se logró establecer un corredor humanitario para el traslado de oxígeno medicinal, no se ha obtenido una concesión similar para los combustibles. El dirigente instó a los sectores movilizados a permitir el paso de los camiones para normalizar el servicio en las estaciones de servicio.

Por otro lado, desde la Cámara de Diputados se intenta dar respuesta a las quejas sobre la calidad del producto. La presidenta de la Comisión de Investigación de Hidrocarburos, Ximena Arispe, aseguró que se están realizando controles estrictos y que se prevé la implementación de más laboratorios de control para garantizar que la gasolina cumpla con los estándares técnicos requeridos por el parque automotor nacional.

El conflicto del transporte se suma a un escenario de tensión social en Bolivia, donde el Gobierno busca destrabar los bloqueos mediante el diálogo con organizaciones sociales y campesinas, mientras el sector transporte advierte que mantendrá sus medidas hasta recibir soluciones concretas sobre el abastecimiento y sus demandas financieras.