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Los goles más rápidos y tardíos que marcaron la historia de los Mundiales

Un repaso por las anotaciones que desafiaron al cronómetro, desde el récord de 11 segundos de Hakan Sukur hasta los agónicos goles en tiempo de descuento.

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Hakan Sukur, delantero de Turquía, marcó un gol a los 11 segundos.
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Puntos clave de la noticia:

  • Hakan Sukur anotó el gol más rápido en la historia de los Mundiales, a los 11 segundos en Corea/Japón 2002.
  • El récord previo lo tenía Václav Mašek con un gol a los 15 segundos en Chile 1962.
  • Solo se han registrado 13 goles antes del primer minuto de juego en la historia de la Copa del Mundo.
  • Mehdi Taremi marcó el gol más tardío sin prórroga en Catar 2022, al minuto 90+13.
  • Los goles en tiempos suplementarios decidieron las finales de 2010 y 2014, anotados por Iniesta y Götze respectivamente.

El fútbol mundial guarda en su registro histórico momentos donde el cronómetro fue el principal protagonista, destacando la hazaña del delantero turco Hakan Sukur, quien en la Copa del Mundo de 2002 anotó el gol más rápido en la historia del torneo. Sukur necesitó apenas 11 segundos para marcar frente a Corea del Sur en el partido por el tercer puesto, estableciendo una marca que permanece vigente y que superó un récord de 40 años.

La velocidad como factor sorpresa

Aquel 29 de junio de 2002, el Estadio de Daegu fue testigo de un error defensivo inmediato. El surcoreano Hong Myung-bo perdió la posesión ante la presión de İlhan Mansız, quien asistió a Sukur para que este definiera ante la salida del portero Lee Woon-jae. Con este tanto, el capitán turco batió el registro del checoslovaco Václav Mašek, quien había anotado a los 15 segundos contra México en la edición de Chile 1962.

El podio de las anotaciones relámpago se completa con el alemán Ernst Lehner, quien en Italia 1934 marcó a los 25 segundos contra Austria. Otros registros notables por debajo del medio minuto incluyen al inglés Bryan Robson, con un gol a los 28 segundos ante Francia en España 1982, y el estadounidense Clint Dempsey, quien en Brasil 2014 sorprendió a Ghana a los 30 segundos de iniciado el encuentro.

La dificultad de estas acciones es evidente en las estadísticas oficiales: solo se han registrado 13 casos en los que el marcador se abrió antes del primer minuto de juego. En lo que respecta a las finales, el neerlandés Johan Neeskens mantiene la marca de mayor precocidad al convertir un penal a los 88 segundos frente a Alemania Federal en 1974.

El drama de los goles agónicos

En el extremo opuesto, las anotaciones tardías han cobrado una relevancia estadística mayor en ediciones recientes, especialmente con la extensión de los tiempos de adición. Durante el Mundial de Catar 2022, el iraní Mehdi Taremi anotó ante Inglaterra en el minuto 90+13, estableciendo el récord del gol más demorado sin necesidad de prórroga en la historia de la competición.

Sin embargo, la épica mundialista suele alcanzar su punto máximo en los tiempos suplementarios. En las semifinales de Alemania 2006, Fabio Grosso quebró el empate ante los anfitriones en el minuto 119, evitando la tanda de penales. Esta resistencia física y mental también definió los títulos de 2010 y 2014: Andrés Iniesta dio la corona a España en el minuto 116 ante Países Bajos, mientras que Mario Götze hizo lo propio para Alemania en el minuto 113 frente a Argentina.

Con miras a la Copa Mundial de 2026, que contará con 48 selecciones, la expectativa sobre la vigencia de estos récords aumenta. La preparación de los equipos deberá contemplar tanto la explosividad del primer segundo como la capacidad de respuesta en el minuto 120, factores que históricamente han separado a los campeones del resto de los competidores.