Economía
La agroindustria de Tarija genera 138 millones de dólares y atrae inversiones extranjeras
La agroindustria en Tarija genera 138 millones de dólares anuales y atrae inversiones extranjeras ante la caída de los ingresos por hidrocarburos.
Puntos clave de la noticia:
- La agroindustria del Valle Central de Tarija genera un movimiento económico anual estimado en 138 millones de dólares.
- El sector vitivinícola y agrícola atrae inversiones de Argentina, Chile, Paraguay y capitales asiáticos como el del empresario malasio Datuk Lim Siow Jin.
- La cadena vitivinícola impulsa el enoturismo y se considera estratégica para el desarrollo sostenible de la región hasta 2050.
- La zona dispone de 300.000 hectáreas productivas y cuatro cuencas hídricas que garantizan el riego, además de 80 hectómetros cúbicos de agua embalsada.
- La ubicación fronteriza de Tarija ofrece ventajas logísticas para el comercio exterior dentro del corredor bioceánico entre el Pacífico y el Atlántico.
La agroindustria en el Valle Central de Tarija se ha consolidado como el principal motor de reactivación económica de la región, generando un movimiento anual estimado en 138 millones de dólares. Este repunte productivo surge como una respuesta directa a la caída de los ingresos por hidrocarburos en nuestro país, derivada de la baja producción de gas natural y la finalización del contrato de exportación con Argentina.
El sector atrae actualmente el interés de capitales provenientes de Argentina, Chile y Paraguay, que buscan establecerse en el sur boliviano para fortalecer la vitivinicultura y la agricultura de alto valor agregado. Entre las inversiones recientes destaca la del empresario malasio Datuk Lim Siow Jin, fundador de la firma DXN, quien adquirió 9,5 hectáreas de viñedos en la comunidad de Santa Ana para la producción de vinos e infusiones.
Patricia Vargas, gerente general de la Federación de Empresarios Privados de Tarija (FEPT), explicó que la cadena vitivinícola es hoy una actividad estratégica por sus efectos multiplicadores en el enoturismo. Según la ejecutiva, es fundamental consolidar proyectos que garanticen el desarrollo sostenible hacia el año 2050, fortaleciendo la infraestructura y la competitividad regional.
La base de este crecimiento se sustenta en las condiciones geográficas y recursos hídricos de la zona. El Valle Central cuenta con 300.000 hectáreas con vocación agroproductiva y cuatro cuencas hídricas —Tolomosa, Guadalquivir, Camacho y Santa Ana— que aseguran el riego. A esto se suman 80 hectómetros cúbicos de agua provenientes de la represa de San Jacinto y otros embalses destinados a la producción hortofrutícola.
"La vitivinicultura mueve diferentes ámbitos de la actividad productiva, desde la producción de uvas hasta su transformación en vinos y singani", señaló Víctor Hugo Figueroa, expresidente del Colegio de Economistas de Bolivia. El analista subrayó que, ante la reducción de las regalías y el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), este sector es el que actualmente sostiene el empleo y la inversión en el departamento.
Además de la producción primaria, la ubicación fronteriza de Tarija ofrece ventajas logísticas para el comercio exterior. El economista Roberto Jordán precisó que la región se perfila como un punto clave dentro del corredor bioceánico entre los océanos Pacífico y Atlántico, facilitando el intercambio de insumos y productos terminados con los puertos chilenos y los mercados de consumo en el Cono Sur.
