Política
Evo Morales denuncia un operativo conjunto para su detención en el trópico
El expresidente afirmó que militares bolivianos y agentes extranjeros planean capturarlo. El gobierno vincula las protestas actuales con el narcotráfico y el financiamiento irregular.
Puntos clave de la noticia:
- Evo Morales denunció un supuesto operativo conjunto entre las Fuerzas Armadas bolivianas y la DEA para detenerlo, sin presentar pruebas.
- El gobierno de Rodrigo Paz acusa a Morales de impulsar movilizaciones desestabilizadoras y vincula a dirigentes opositores con el narcotráfico.
- Sobre el expresidente pesa una orden de aprehensión por trata de personas agravada, y fue declarado en rebeldía por no acudir a citaciones.
- La marcha iniciada en Caracollo exige ahora la renuncia del presidente Paz, radicalizando sus demandas iniciales.
- La crisis política se profundiza mientras Morales permanece refugiado en el trópico de Cochabamba desde noviembre de 2024.
El expresidente Evo Morales denunció este miércoles que recibió información sobre un presunto operativo conjunto entre las Fuerzas Armadas de nuestro país y la Administración de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos para concretar su detención. Según el exmandatario, la acción se ejecutaría en las próximas horas, aunque no presentó pruebas que respalden la acusación.
Durante su programa en Radio Kawsachun Coca, Morales afirmó que la Compañía de Inteligencia del Ejército (CIE) coordinaría con agentes de la DEA provenientes de Paraguay para capturarlo. El exmandatario, quien permanece en el trópico de Cochabamba desde noviembre de 2024, sostuvo además que el exministro Carlos Sánchez Berzaín habría instruido esta supuesta intervención desde el exterior.
La postura del Ejecutivo y las acusaciones de conspiración
La denuncia de Morales ocurre en un contexto de alta tensión política en Bolivia. El gobierno del presidente Rodrigo Paz identificó al expresidente como uno de los principales impulsores de las movilizaciones que afectan la estabilidad del país. El vocero presidencial, José Luis Gálvez, advirtió que los sectores que conspiran contra la democracia tienen vínculos directos con el narcotráfico.
Gálvez señaló específicamente a dirigentes como Mario Argollo, secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), y al campesino Vicente Salazar, a quienes acusó de rechazar el diálogo para buscar la caída del gobierno. La administración de Paz sostiene que existe un financiamiento irregular detrás de las protestas que exigen la renuncia del jefe de Estado.
Situación jurídica y movilizaciones en curso
Sobre Morales pesa actualmente una orden de aprehensión en el marco de una investigación por trata de personas con agravantes. Debido a su permanencia en el trópico y su inasistencia a las citaciones judiciales, el exmandatario fue declarado en rebeldía por las autoridades competentes. Su refugio en esta zona del país ha impedido hasta ahora el cumplimiento de los mandatos judiciales.
Mientras tanto, la crisis social se agrava con el avance de una marcha que partió el martes desde Caracollo hacia nuestra ciudad. Los sectores movilizados, que incluyen a la Federación Departamental de Campesinos Túpac Katari y grupos afines al expresidente, han radicalizado sus demandas. Lo que comenzó como un pliego de reivindicaciones sectoriales se ha transformado en una exigencia abierta por la dimisión del presidente Paz, profundizando la incertidumbre política en el territorio nacional.
