Connect with us

Política

Legisladores inician huelga de hambre en la Asamblea para exigir diálogo nacional

La senadora Ana María Crispín y el diputado Rodolfo García instalaron un piquete en La Paz. Demandan el cese de la violencia y una negociación directa del Ejecutivo con los sectores movilizados.

Publicado

Legisladores en huelga
00:00 00:00

Puntos clave de la noticia:

La senadora Ana María Crispín y el diputado Rodolfo García, ambos representantes del Partido Demócrata Cristiano (PDC), instalaron un piquete de huelga de hambre en las instalaciones de la Asamblea Legislativa Plurinacional en La Paz. La medida, que cumple este jueves su segunda jornada, busca presionar por una salida negociada al conflicto social que atraviesa nuestro país y detener el uso de la violencia en las protestas.

La protesta de los legisladores surge en un contexto crítico para la seguridad y el abastecimiento en Bolivia. Tras 28 días de conflicto, el país registra 66 puntos de bloqueo en las carreteras principales, lo que ha derivado en una escasez de insumos básicos en los mercados urbanos. Los sectores movilizados, liderados inicialmente por organizaciones campesinas de La Paz, exigen ahora la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

Demandas de pacificación y diálogo

La senadora Crispín señaló que la decisión de extremar medidas responde a la falta de resultados en los intentos previos de acercamiento. "Como legisladores no podemos estar de espectadores cuando la gente ya no tiene qué comer, cuando las protestas no son escuchadas, cuando llaman a un diálogo y hay amenazas", dijo la legisladora al explicar los motivos del ayuno voluntario.

Por su parte, el diputado García instó al mandatario a modificar su estrategia de aproximación con los sectores en conflicto. El legislador pidió que el presidente Paz se acerque a las bases sociales sin condicionamientos ni advertencias para establecer un escenario de negociación real. Según García, la huelga se mantendrá "hasta las últimas consecuencias" o hasta que se logre una solución efectiva a la crisis política.

Un escenario de creciente tensión

El conflicto, que se originó tras un paro general indefinido convocado por la Central Obrera Boliviana (COB), ha escalado progresivamente. A los bloqueos de rutas se suman ahora otras medidas de presión en diferentes sectores. Los trabajadores de salud anunciaron un paro de 72 horas, lo que agrava la situación de vulnerabilidad de la población en medio de la parálisis logística que afecta a varias regiones.

Los legisladores en huelga esperan que otros colegas se sumen a la medida en las próximas horas para fortalecer el pedido de una solución pacífica. Mientras tanto, el gobierno nacional mantiene su postura frente a las movilizaciones, aunque el desabastecimiento y la presión en la sede de Gobierno continúan en aumento sin que se vislumbre, hasta el momento, un acuerdo entre las partes en disputa.