Política
La COB rechaza el diálogo y mantiene bloqueos pese al desgaste social
La dirigencia sindical ratificó la continuidad de las medidas de presión y exigió la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Sin embargo, se habilitará un corredor humanitario ante el creciente malestar en las provincias.
Puntos clave de la noticia:
- La Central Obrera Boliviana (COB) ratificó la continuidad de los bloqueos y el cerco sobre La Paz tras un mes de conflicto.
- La dirigencia anunció un corredor humanitario para ambulancias, enfermos y cisternas con oxígeno, pero rechazó cualquier diálogo con el Gobierno.
- La principal demanda es el acortamiento del mandato presidencial y la convocatoria a elecciones generales en 90 días.
- Productores y transportistas en el norte de La Paz comenzaron a despejar rutas por cuenta propia debido a las millonarias pérdidas económicas.
- El descontento con los bloqueos se extiende a otros departamentos, donde sectores campesinos y civiles defienden la continuidad democrática y la libre circulación.
La Central Obrera Boliviana (COB) ratificó la continuidad de los bloqueos y el cerco sobre La Paz tras cumplirse un mes de conflicto, cerrando cualquier posibilidad de diálogo con el Gobierno. A pesar de la postura radical, la dirigencia anunció la apertura de un corredor humanitario para permitir la circulación de ambulancias y vehículos con suministros críticos en nuestro país.
La decisión fue tomada durante un ampliado de emergencia que se extendió por seis horas a puerta cerrada. Los sectores movilizados mantienen como demanda principal el acortamiento del mandato del presidente Rodrigo Paz y la convocatoria a elecciones generales en un plazo de 90 días. Esta exigencia coincide con los planteamientos del expresidente Evo Morales, quien actualmente enfrenta una orden de aprehensión.
Apertura de corredor humanitario
Ante las críticas por el desabastecimiento, las organizaciones matrices aceptaron flexibilizar el paso para emergencias médicas y suministros básicos. "Lo que es corredor humanitario se dijo, sí. Se va a dar vía libre a lo que son emergencias, ambulancias, enfermos y cisternas que están trasladando oxígeno", explicó Severo Marca, dirigente de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb).
No obstante, la negativa a negociar con el Órgano Ejecutivo es definitiva, según los voceros de la organización. Jaime Solares, exdirigente sindical y actual portavoz de la COB, afirmó que el pedido de renuncia del mandatario es innegociable. Al ser consultado sobre si se descartaba una mesa de negociación, Solares respondió de forma tajante: "Totalmente".
Creciente malestar en las provincias
Mientras la dirigencia sindical sostiene la medida, el desgaste económico comienza a fracturar el apoyo en diversas regiones. En el norte de La Paz, productores de frutas, café y cacao, junto a cooperativistas mineros, han iniciado acciones para despejar las rutas por cuenta propia debido a las millonarias pérdidas acumuladas tras 30 días de asedio.
"Ya no se puede aguantar más. Nuestra gente está sufriendo y la economía del municipio está siendo seriamente afectada", señaló Fernando Vera, alcalde de Tipuani. Esta situación se replica en localidades como Caranavi, Guanay y Teoponte, donde la falta de combustible y gas licuado de petróleo ha paralizado las actividades productivas. El pasado sábado, un grupo organizado de transportistas y productores logró habilitar tramos de la ruta hacia la sede de gobierno.
Rechazo en otros departamentos
El descontento con la estrategia de la COB se ha extendido a las zonas comerciales de El Alto y a otros departamentos del país. En Chuquisaca, Tarija y Potosí, diversas organizaciones expresaron su preocupación por el impacto inflacionario del conflicto. En Tarija, sectores campesinos se distanciaron públicamente de la consigna de derrocar al gobierno, defendiendo la continuidad democrática hasta el fin del mandato constitucional.
En Cochabamba y Sucre, grupos civiles y plataformas ciudadanas advirtieron que no permitirán cercos similares a los que sufre La Paz, convocando a la defensa de la libre circulación. El panorama actual sitúa a las autoridades nacionales ante el desafío de gestionar una crisis que, tras un mes de vigencia, comienza a generar enfrentamientos directos entre sectores civiles afectados por la parálisis económica.
