Salud
La radiología intervencionista permite realizar cirugías complejas sin incisiones mayores
Esta especialidad médica utiliza la red vascular para tratar patologías graves mediante anestesia local. El procedimiento reduce los tiempos de recuperación y evita el ingreso a quirófanos convencionales.
Puntos clave de la noticia:
- La radiología intervencionista evita cirugías tradicionales al usar los vasos sanguíneos para tratar patologías sin grandes incisiones.
- Se accede a órganos internos con punciones mínimas guiadas por imagen en tiempo real, generalmente desde la muñeca o la ingle.
- Permite tratar desde dolores crónicos hasta emergencias como hemorragias, trombos o arterias obstruidas con alta precisión.
- Las intervenciones se realizan con anestesia local, manteniendo al paciente consciente y en comunicación con el equipo médico.
- La recuperación es más rápida, con menor riesgo de infección y dolor, y el alta suele darse el mismo día o al siguiente.
La radiología intervencionista se consolida como una alternativa a la cirugía tradicional para pacientes que buscan evitar procedimientos invasivos. Esta especialidad utiliza la red de vasos sanguíneos del cuerpo humano para tratar diversas patologías sin necesidad de realizar grandes incisiones, según explicó el médico y divulgador Jose Manuel Felices Farias.
A través de sus canales de difusión, Felices detalló que esta técnica permite acceder a órganos internos mediante punciones mínimas, generalmente en la muñeca o la ingle. El procedimiento utiliza tecnología de imagen médica avanzada para guiar los instrumentos en tiempo real, lo que permite a los especialistas desplazarse por el sistema circulatorio hasta el punto exacto que requiere intervención.

Tratamientos de alta precisión y mínima invasión
El alcance de esta disciplina abarca desde el alivio de dolores crónicos hasta la resolución de emergencias críticas. De acuerdo con el especialista, mediante este método es posible detener hemorragias internas, eliminar trombos causantes de accidentes cerebrovasculares o abrir arterias obstruidas por placas de ateroma. La precisión de la imagen permite actuar directamente sobre la lesión sin afectar los tejidos circundantes.
Una de las características principales de la radiología intervencionista es el estado del paciente durante el proceso. A diferencia de las cirugías convencionales que requieren anestesia general, estas intervenciones se realizan con anestesia local. Esto permite que la persona permanezca consciente y mantenga comunicación directa con el equipo médico durante toda la operación.

Recuperación acelerada y beneficios postoperatorios
El impacto en la recuperación es uno de los factores determinantes para la adopción de esta técnica. Al no existir heridas quirúrgicas de gran tamaño, el riesgo de infecciones disminuye y el dolor postoperatorio se reduce significativamente. Felices señaló que, en condiciones óptimas, los pacientes pueden recibir el alta hospitalaria el mismo día de la intervención o, a más tardar, a la mañana siguiente.
Este avance tecnológico representa una opción para quienes presentan temor a los entornos quirúrgicos tradicionales o para pacientes cuya condición física no les permite someterse a una anestesia general prolongada. La capacidad de resolver problemas complejos a través de un orificio del tamaño de la punta de un bolígrafo marca un cambio en la práctica clínica moderna.



