Economía
La mora bancaria en Bolivia alcanza los 6.682 millones de bolivianos
El índice de morosidad se situó en 2,9% al cierre de abril, manteniendo niveles elevados respecto a la última década. El Gobierno implementó un diferimiento de cuotas para aliviar la presión sobre los prestatarios.
Puntos clave de la noticia:
- La morosidad bancaria en Bolivia alcanzó Bs 6.682 millones en abril de 2026, con un índice del 2,9%.
- El indicador de mora se deterioró progresivamente desde 2022, tras mantenerse bajo por una década.
- El microcrédito es el segmento más relevante de la cartera financiera, con un 31% del total.
- Un decreto permitió diferir hasta seis meses los pagos de créditos productivos y de vivienda social.
- El diferimiento traslada la deuda a cuotas futuras, lo que podría limitar el acceso a nuevos préstamos.
Los créditos con retrasos superiores a 30 días en nuestro país alcanzaron los Bs 6.682 millones al cierre de abril de 2026, lo que representa un índice de morosidad del 2,9%, según el último reporte de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI). Aunque la cifra muestra una ligera reducción frente al 3% registrado en 2025, el indicador permanece en niveles significativamente más altos que los observados durante la última década en el sistema financiero boliviano.
Entre 2011 y 2021, la mora —que mide el porcentaje de préstamos no pagados a tiempo respecto al total de la cartera— se mantuvo estable en un rango de entre 1,5% y 1,9%. No obstante, desde 2022 se observa un deterioro progresivo: ese año el indicador subió al 2,2%, escaló al 2,9% en 2023 y llegó a un máximo del 3,2% durante la gestión 2024. En cuanto a la distribución geográfica de los préstamos, Santa Cruz lidera la cartera nacional con Bs 97.344 millones, seguida por La Paz con Bs 58.550 millones y Cochabamba con Bs 39.117 millones.
Composición de la cartera y microcrédito
El microcrédito, destinado principalmente a pequeños negocios y trabajadores independientes, se mantiene como el segmento más importante del sistema financiero en Bolivia. Este tipo de financiamiento representa el 31% del total de la cartera, con un saldo de Bs 72.035 millones.
En segundo lugar se encuentran los créditos empresariales, que concentran el 25,3% del total con Bs 58.926 millones. Los préstamos para vivienda ocupan el tercer puesto con el 23,2% (Bs 54.056 millones), mientras que el financiamiento para pequeñas y medianas empresas (Pymes) representa el 10,4%, equivalente a Bs 24.129 millones.
Impacto del diferimiento de cuotas
Para mitigar el impacto del incumplimiento de pagos, nuestras autoridades aprobaron en enero el Decreto Supremo 5516, que habilitó el diferimiento de créditos para vivienda de interés social y el sector productivo. Esta medida permitió a los prestatarios postergar el pago de capital, intereses y otros cargos por un periodo de hasta seis meses, siempre que no tuvieran procesos judiciales activos.
Pese a la vigencia de la norma, la ASFI no ha precisado cuántos usuarios se acogieron finalmente a este beneficio. Antes de la implementación, la entidad reguladora estimó que la medida podría alcanzar al 3% de la cartera total y beneficiar a más de 1,4 millones de prestatarios en todo el país.
Si bien el diferimiento ofrece un alivio financiero inmediato y evita que los clientes caigan en mora técnica a corto plazo, analistas advierten que la deuda no se extingue, sino que se traslada a cuotas futuras. Si la situación económica de los prestatarios no mejora en los próximos meses, la carga acumulada podría limitar su capacidad para acceder a nuevos financiamientos en el futuro.
